quarta-feira, 13 de maio de 2015

PLANO CONDOR: UMA HISTÓRIA DE TERROR EM SETE PAÍSES DA AMÉRICA DO SUL

(Ilustração: El Telégrafo)

Um investigador apresentou em Buenos Aires 900 documentos, dos quais 40% são provenientes de arquivos dos Estados Unidos.

Desde março de 2013 a Justiça argentina investiga 223 violações aos direitos humanos cometidas por esta organização repressiva.

Entre os anos 70 e 80, sete países da América Latina foram alvo duma tática contra-insurgente. Uma das dúvidas é quando iniciou a colaboração com a CIA (agência de inteligência estadunidense).

Por Marcelo Izquierdo, no jornal equatoriano El Telégrafo (empresa pública do governo federal), edição digital de 12/05/2015, com o título ‘Equador foi o último a integrar o Plano Condor’ (em espanhol - o título acima é deste blog)

Organizaciones y activistas de derechos humanos recordarán en noviembre los 40 años del Plan Cóndor, la táctica contrainsurgente que unió a las dictaduras militares del Cono Sur. Pero una duda quedó flotando en los pasillos del Tribunal Oral en lo Federal (TOF) 1 de Buenos Aires, donde desde marzo de 2013 la justicia argentina investiga 223 violaciones a los derechos humanos cometidos por esa organización represiva sudamericana: ¿son 40 o (ou) 43 años?
El Plan Cóndor, tras (após) una serie de ‘colaboraciones’ previas, tuvo su fecha (sua data) fundacional en noviembre de 1975 en una cumbre de inteligencia en Santiago. El ‘acta’ fue firmada por representantes de Argentina,  Chile, Bolivia,  Paraguay y Uruguay. Un año después, en una reunión en Asunción, se sumó Brasil. Para Martín Almada, activista paraguayo descubridor de los llamados ‘Archivos del Terror’ de la dictadura de Alfredo Stroessner, “Ecuador fue el último país que integró la Operación Cóndor”. 
No banco dos réus estão 24 repressores, incluindo o último ditador argentino Reynaldo Bignone
Pero en el juicio que se sigue desde hace 2 años en Buenos Aires la fecha fue puesta en duda. El proceso busca reconstruir el camino recorrido por 106 víctimas - en su mayoría uruguayas, pero también argentinas, paraguayas, chilenas, bolivianas y una peruana - que cayeron en las garras de este aparato de exterminio regional. En el banquillo están 24 represores, entre ellos el exdictador Reynaldo Bignone, último general que comandó la dictadura argentina.
Carlos Osorio, director del Proyecto Documentación Cono Sur del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad de Washington, que guarda documentos desclasificados del Departamento de Estado sobre las dictaduras de la región, declaró durante 10 horas en el proceso y dijo que la fecha fundacional del Plan Cóndor fue en 1972.
El investigador no pasó desapercibido: presentó un Excel de 900 documentos, 40% de los cuales son del acervo norteamericano y otro tanto del Archivo del Terror paraguayo, según el diario Página 12. La fecha atribuida por Osorio al comienzo del plan represivo regional llamó la atención de todos los presentes, tanto que uno de los abogados defensores intentó objetar la presentación. Pero el  presidente del Tribunal, Óscar Amirante, fue contundente: “¿Usted tiene conocimiento de cuándo empezó el Plan Cóndor? El tribunal todavía no”.
Según Osorio, 1975 fue el año de la ‘institucionalización’ de un proceso previo, sostenido en convenios y acciones bilaterales entre las distintas dictaduras de la región. Los documentos que presentó en el tribunal muestran acuerdos puntuales, informales y hasta sostenidos por relaciones personales entre agentes de inteligencia y oficiales. También ponen en evidencia el rol de Estados Unidos en este plan que se cobraría miles de víctimas.
Uno de los documentos menciona que el 12 de septiembre de 1972 existió un acuerdo secreto bilateral de Inteligencia entre las Fuerzas Armadas de Paraguay y el Ejército argentino, el cual  exhortaba a “aunar esfuerzos de las agencias de Inteligencia sobre grupos u organizaciones” y “prestar colaboración mutua en la lucha contra la subversión mediante medidas oportunas, desalentando elementos presentes en uno u otro país”.
Argentina elevó entonces un informe sobre grupos “insurreccionales paraguayos o extranjeros” relevados  en la zona nordeste, que “no puede sustraerse de la presión marxista”, con presencia de tupamaros uruguayos, guerrilleros Montoneros y del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) argentinos, el ingreso de armamentos y movimientos en el ámbito estudiantil de alumnos paraguayos”. También se alerta sobre la presencia de “sacerdotes y laicos para el Tercer Mundo en casi todas las provincias”. Hay un anexo de boletín del Servicio de Inteligencia de Uruguay sobre los tupamaros y otro documento del agregado militar de la embajada de Brasil, citó Página 12.
Osorio dijo: “Este documento está mostrando que esta es una última reunión de una serie de reuniones que se vienen desarrollando de modo periódico. Es interesante ver que no se hace referencia a ningún patrón de ‘cooperación’ entre los 2 países, sino que lo que se observa es una práctica de camaradería entre los 2 ejércitos. No hay ninguna mención a un marco legal que limite actividades y que esté operando”, apuntó.  
O Plano Condor nasceu no Brasil em 1964, diz Jair Krischke, presidente do Movimento de Justiça e Direitos Humanos do Brasil
Otro documento regresa a 1973, al final del gobierno de Salvador Allende. “Es el momento en que en el Cono Sur se empiezan a estrechar las relaciones entre estos organismos. En el 75 esto se coagula”, señaló Osorio, en la  cumbre de Santiago.
Y agregó: “Como dice la CIA, ya en el 74 conversaron sobre la necesidad de generar una coordinación. Se ve que las redes militares ya son muy estrechas. Hay comunicaciones muy fluidas. Y venían viendo la necesidad desde entonces, pero en 1975 se formaliza cuando sí nace la Operación Cóndor. En la práctica lo que hace no es solamente reconocer lo que ya se está haciendo, sino sentar las bases. Es como construir un edificio para que tengamos todos nuestras oficinas. En lugar de estar todos dispersos, dicen juntémonos. Es un edificio. El edificio es todo el lineamiento”.
Pero Martín Almada manifestó a EL TELÉGRAFO: “En América Latina tenemos visiones diferentes  de los cientistas sociales de Washington sobre el nacimiento y crecimiento del Cóndor”. Y explicó: “Según la experiencia personal de Jair Krischke, presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos del Brasil, el Cóndor nació en ese país en 1964 con el golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Joao Goulart”.
Almada señaló que los Archivos del Terror paraguayos determinaron que “el Cóndor pasó por 3 etapas:  el pre-Cóndor en 1964/1975, con el golpe militar contra Goulart y que se caracterizó por ser eminentemente una relación bilateral, es decir, una cooperación represiva Brasil-Argentina, Brasil-Chile y Brasil-Paraguay, etc.; una segunda etapa de institucionalización forjada el 25 de noviembre de 1975 que funcionó hasta  1985 o 1989 y dejó más de 100.000 víctimas fatales en el Cono Sur y una tercera donde “el Cóndor sigue volando a través de  la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA)”.
La periodista y escritora Stella Calloni, autora de libro Operación Cóndor, Pacto Criminal y que declaró en el mismo juicio, afirmó a EL TELÉGRAFO: “En realidad, Osorio no dice que el Cóndor empezó en 1972, sino que son antecedentes que sirvieron para luego establecer el acuerdo entre los 5 países ‘institucionalizando’ la Operación Cóndor”.
“Ninguno de esos acuerdos bilaterales - en años anteriores - son Cóndor. Lo que creo que quiere decir es que había condiciones en América Latina para establecer esa operación de contrainsurgencia”. Y añadió: “Los intercambios existieron desde el momento que América Latina quedó atrapada en los esquemas de seguridad estadounidenses durante la Guerra Fría. Yo tengo registros de entregas desde los fines de 1960”.

Para Calloni, “este juicio durará todavía un tiempo, pero luego se abrirán otros, porque siguen llegando casos y hay que tener en cuenta que se toma una serie de ‘casos’ modelo. 


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