quarta-feira, 8 de outubro de 2014

MÉXICO: PREFEITO FOGE DEPOIS DO MASSACRE DOS ESTUDANTES



Um policial federal vigia com sua metralhadora no município de Iguala, estado de Guerrero (Foto: AFP/Página/12)
Nesta quarta, dia 8, os mexicanos protestaram nas ruas contra o massacre (Foto: La Jornada)
O governo mexicano fez intervenção no município em que mataram os estudantes: mais de 400 agentes federais chegaram ao município, enquanto que 114 elementos da polícia local foram desarmados e transferidos, após o achado de 28 corpos queimados e desmembrados em seis fossas clandestinas.


Por Gerardo Albarrán de Alba, no jornal argentino Página/12, edição de hoje, dia 8

O governo federal assumiu o controle da segurança no município de Iguala, estado de Guerrero, após o achado de 28 corpos calcinados e desmembrados em seis fossas clandestinas. Mais de 400 agentes da recém criada Gendarmaria e da Divisão de Operações Especiais da Polícia Federal chegaram desde segunda-feira (dia 6) pela tarde ao município, enquanto que 114 elementos da polícia local foram desarmados e transferidos para Tlaxcala, um estado do centro do país, para serem submetidos a um “programa federal de certificação e capacitação”.

O prefeito de Iguala, José Luis Abarca, fugiu na semana passada, depois que se soube que, além do desaparecimento de 43 estudantes de Ayotzinapa, ele é acusado de assassinar pessoalmente um militante da União Popular Emiliano Zapata, movimento vinculado ao seu próprio partido, o esquerdista PRD (Partido da Revolução Democrática), em junho de 2013, após ser sequestrado e torturado junto com outras sete pessoas, das quais mais duas haviam sido assassinadas. Um testemunho do crime foi entregue ao procurador geral da República, Jesús Murillo Karam, e em seguida ao secretário da Governadoria, Miguel Angel Osorio Chong. As denúncias contra Abarca foram apresentadas desde outubro do ano passado sem que houvesse qualquer ação contra ele. Seu próprio partido fez caso omisso.

Continua em espanhol (com traduções pontuais):

Un reporte (Um informe) del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), el órgano federal de inteligencia, documentó los nexos del alcalde (do prefeito) perredista con el cartel de los Beltrán Leyva. Fechado el (Datado de) 1º de octubre pasado, el informe detalla también el ataque contra un centenar (uma centena) de estudiantes normalistas hace unos días.
Mais duas fotos de protestos desta quarta, dia 8, em cidades mexicanas, divulgadas pelo jornal La Jornada
El caso Ayotzinapa exhibe una realidad ya inocultable: en gran parte de México, narcos y policías son la misma cosa. El procurador de Justicia de Guerrero, Iñaki Blanco, dijo que uno de los detenidos hasta el momento confesó haber visto cómo llevaban a 17 estudiantes hasta el lugar en que se hallaron (acharam) las fosas, donde fueron asesinados. El paraje (O local) se encuentra a unos 15 kilómetros del lugar donde los estudiantes fueron acribillados (alvejados) por policías y civiles armados la noche del 26 de septiembre. Seis personas murieron en el lugar y 25 más resultaron heridas (feridas).

En Washington, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, demandó en una nota oficial el esclarecimiento de este crimen “tan inhumano (tão desumano) como absurdo”, y apuntó que el episodio “enluta no sólo a los mexicanos sino a todos los países de las Américas”. Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, dijo que se trata de “un crimen que demanda una investigación completa y transparente” para que los responsables sean llevados a la Justicia.

La impunidad en Guerrero ha propiciado que broten como hongos (fungos) policías comunitarias y autodefensas, que se suman a brotes de guerrilla históricos. El Ejército Popular Revolucionario (EPR), uno de los grupos guerrilleros que operan en Guerrero, desestimó (contestou) las versiones oficiales que vinculan a la policía de Iguala con el crimen organizado y aseguró que esos elementos operan más bien como paramilitares. Según un comunicado de la guerrilla, los alumnos desaparecidos estarían siendo torturados en cuarteles de la Policía Federal, el Ejército y la Marina. Otro grupo guerrillero, las Fuerzas Armadas Revolucionarias-Liberación del Pueblo (FAR-LP), se dijo “ofendido” por el ataque del alcalde (do prefeito) José Luis Abarca, al que llamó “un ser despreciable e inhumano” (“um ser desprezível e desumano”).

Para muchos, el asesinato de seis personas a manos de policías (tres de ellas estudiantes), la desaparición forzada de 43 jóvenes, en su mayoría hijos de campesinos y alumnos de la Normal Rural, no sólo es un crimen de Estado sino que alcanza el nivel de crimen de lesa humanidad. Por ello (Por isso), en la capital del país, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó la creación de la Comisión Especial para dar seguimiento a las investigaciones.

Tradução (parcial): Jadson Oliveira

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