quarta-feira, 25 de dezembro de 2013

MALESTAR EN LAS FIESTAS



El Año Nuevo nos ubica (nos coloca) ante nuestra esencial finitud: crece la angustia mientras (enquanto) el reloj marca que un ciclo ha terminado y que – en el mejor de los casos – aún quedan cosas por hacer (ainda restam coisas por fazer).

Por Sergio Zabalza (*), no jornal argentino Página/12, edição de 19/12/2013

Contradictorias sensaciones experimentamos cuando se acercan esas fechas (datas) a las que se las suele denominar Las Fiestas. Expectativa, malestar, angustia, anhelos (anseios), fobias son algunas de las delicias que conforman la traumática previa al momento de alzar las copas (levantar os copos em brinde) y decir: ¡Felicidades!

Las Fiestas, como su nombre lo indica, son celebraciones, pero (porém) se distinguen por muy precisas particularidades. Por lo pronto (De cara), Las Fiestas ponen al descubierto, a través de los más ínfimos detalles, las diferencias que abrigan muchas familias: si ensalada rusa o si vitel toné (se salada russa ou se “vitel toné” – prato típico nas festas do Natal e Ano Novo na Argentina); si te paso a buscar o si vamos en remís (se passo para te pegar ou se vamos de “remís” – tipo de táxi na Argentina); si la Navidad (Natal) con mamá y Año Nuevo con papá; si llamaste a Fulano o (ou) si Menganita se acordó (se lembrou) de saludarnos. Citas (Encontros) en que la demanda del Otro exacerba la cuerda emocional de los lazos inconscientes. A veces las discusiones comienzan meses antes, como si esas dos o (essas duas ou) tres horas de celebración coronaran (coroassem) la posición que cada sujeto adopta frente a su núcleo familiar y amical (e de amizades).

Por cierto, la Navidad reviste un carácter más íntimo y familiar, y Año Nuevo es más expansivo y desbordante. Pero (Mas) ambas Fiestas cargan (carregam) con el balance – explícito o (ou) implícito – de todo un año. Es como si las cosas cobraran (cobrassem) un valor absoluto. La clínica atestigua (testemunha) los sinsabores y amarguras que esas escasas horas arrastran consigo: desde disimulados desplantes hasta (até) feroces discusiones donde la política, o (ou) cualquier otro tema, sirve de pretexto para enrostrar al otro (para jogar na cara do outro) su forma de ser, su pasado, lo que cumplió o (ou) dejó de cumplir. El malestar se abre también al ámbito de lo público: accidentes, incendios, heridos por fuegos artificiales y hasta saqueos llegan a formar parte del cambio de año (e até saques chegam a fazer parte da mudança de ano – há poucos dias houve muitos saques em cidades argentinas, como, aliás, em dezembro do ano passado).

El Año Nuevo nos ubica (nos coloca) ante nuestra esencial finitud: crece la angustia mientras (enquanto) el reloj marca que un ciclo ha terminado y que – en el mejor de los casos – aún quedan cosas por hacer (ainda restam coisas por fazer). Aspecto que la sexualidad navideña (natalina) ilustra con el nacimiento del Niño (do Menino Jesus) que, tal como sucede en el puerperio (no período pós-parto), no conforma a nadie (não combina com ninguém), por lo menos hasta el año (y el Niño) que viene.

Freud, en su texto “Un cuento de Navidad” (comunicación a W. Fliess, 1896), formula: “Mi opinión es que dentro de la vida sexual tiene que existir una fuente independiente de desprendimiento de displacer”, esto es: más allá de toda injerencia causal y puntual, algo no anda. Muchos años después, Lacan traduce el mismo desencuentro esencial cuando postula la No Relación Sexual. Aquí encontramos el quid (o porquê, o essencial) que sostiene (sustenta) a la institución de la fiesta, cualquiera sea el motivo que la anime: toda fiesta celebra a la vez un duelo y un pacto. El primero es por algo perdido: los que no están, lo que no se logró. Y el pacto es un nuevo arreglo (acerto, acordo) con la divinidad, sea (seja) Dios, la vida, la contingencia, el estado de cosas, lo irremediable, lo imposible, etcétera. Entonces, es probable que Las Fiestas actualicen esa mirada que atestigua (testemunha) nuestra frágil y contingente condición existencial. La respuesta que cada sujeto adopta ante esta falta constitutiva traza un arco que va desde quien construye con lo que hay hasta quien – sumido en la queja o el (submetido à queixa ou ao) resentimiento – predica acerca de cómo tendrían que haber sido las cosas (disserta sobre como teriam que ter sido as coisas) “en este año de mierda que pasó”: ¿vitel toné o ensalada rusa?

* Psicoanalista. Hospital Alvarez.

Tradução de palavras e expressões: Jadson Oliveira

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